Con el mundo paralizado por la pandemia, las empresas tecnológicas se lanzaron a buscar trabajadores durante el confinamiento: en el caso de Barcelona, entre marzo y mayo se publicaron 6.700 ofertas de trabajo de empleados de digitales. Según Joan Ramon Barrera, presidente del Cercle Tecnologic, aunque este número un 45% inferior al del año pasado “la tecnología es el sector que ha creado más empleo en plena pandemia”, frente a caídas que han alcanzado hasta el 65% en los sectores en los que aún ha habido contrataciones como la dirección de empresas y las finanzas.

Los profesionales de desarrollo de web y de programario en la nube han sido especialmente demandados durante la pandemia, por las necesidades de las empresas que tuvieron que implantar súbitamente el teletrabajo, mientras que la imposibilidad de fichar profesionales extranjeros ha sido el primer freno a la contratación.

«La pandemia está demandando más alfabetización digital y expertos frente a los procesos de digitalización y transformación de las empresas. A mediano plazo creemos que la demanda por profesionales calificados va a crecer exponencialmente. Una de las enseñanzas más importantes de esta crisis es que es posible federalizar el talento, teniendo equipos de trabajo distribuidos en distintas latitudes» pronosticó ante iProfesional Adrián Anacleto, fundador y director general ejecutivo de la empresa Epidata

Según los datos del informe “Digital Talent Overview 2020” elaborado por la asociación Barcelona Digital Talent, el aumento de la demanda de personal tecnológico en la última década en Europa ha aumentado un 41,3% el empleo de profesionales de la tecnología, frente a solo un incremento del 3,4% del empleo en el conjunto de la economía.

Los sectores con más déficit de profesionales son Ciberseguridad, Inteligencia Artificial, Internet de las Cosas y Big Data

El déficit de profesionales es aún más marcado en algunas áreas como Big Data (6 candidatos por cada oferta), Ciberseguridad, Inteligencia Artificial o Internet de las cosas (2 candidatos por cada oferta). Esto lleva a que la ciberseguridad es el sector que importa más profesionales, con el 37,9% de su plantilla formada por profesionales de fuera, seguido del Big Data con el 34%.

Las universidades técnicas han hecho posible también el crecimiento del empleo (han aumentado un 19% los titulados respecto del año anterior)

El informe destaca que se mantiene la brecha de género en las profesiones digitales: solo el 26,5% de quienes trabajan en posiciones digitales son mujeres, aunque la cifra crece respecto del año pasado (22%) y es ligeramente superior a la media europea (25,1%). La única área de la industria digital en la que paridad de género es la relacionada con la evaluación de la experiencia de usuario, en la que un 51% son mujeres.

Sin embargo ante la necesidad de estos profesionales, la crisis del coronavirus está empeorando la brecha digital, destacando el acceso desigual a la tecnología en la educación. El Covid19 obligó a América Latina a cerrar escuelas y desarticular un sistema «tradicional» para sumarse a la digitalización a través de clases a través de Internet y televisivas aumentando brechas entre el sistema público y privado, urbano y rural, con y sin acceso a tecnología.

El cierre de colegios fue sustituido por clases online, pero no todos los niños pueden acceder a este tipo de educación. La falta de conexión, dispositivos y recursos les está dejando aún más atrás. Para evitarlo, varios expertos defienden que el acceso a Internet sea un derecho universal y gratuito.

Las familias que tienen acceso inmediato a la tecnología están mejor equipadas para superar el actual cierre de los colegios. Los que están en mejores circunstancias, podrán inscribir a su hijo en campamentos virtuales o descargarles juegos educativos y aplicaciones que mantendrán sus habilidades ágiles mientras las escuelas estén cerradas. Pero no todos tienen esa posibilidad. En América Latina solo un 64% de los estudiantes tienen computador en sus hogares para tareas de la escuela. Las brechas de acceso perjudican a aquellos estudiantes de menor nivel socioeconómico.

Además de una mejor planificación, una forma de cerrar esta brecha consiste en asegurarse de que todos los alumnos tengan acceso a Internet. Es esencial que los estudiantes con menos recursos tengan acceso a conexiones WiFi para garantizar que no se retrasen en una crisis como esta.

4 países de América Latina que lograron aplicar estrategias exitosas de educación a distancia ante la pandemia

La pandemia tiene serias implicaciones para la educación en la región, incluyendo posibles aumentos en la deserción, menores niveles de aprendizaje, una mayor desigualdad en los resultados, y el quiebre de muchas instituciones privadas. Ante esta situación, las alternativas podrían incluir:

  1. Para minimizar la pérdida en el aprendizaje: Se podría extender el año escolar cuando vuelvan a abrir las escuelas, o temporalmente extender la jornada. Asimismo, como los efectos negativos de la crisis sobre el aprendizaje serán con seguridad mayores para los niños pobres, se podrían considerar programas de tutorías focalizadas en escuelas con niños de bajos ingresos.
  2. Para prevenir la deserción escolar: En el corto plazo, se podrían desarrollar intervenciones que permitan a docentes estar en contacto con sus alumnos, por ejemplo, a través de WhatsApp, de tal manera que los niños y jóvenes sientan que no se ha roto el vínculo con la escuela.
  3. Para mejorar la calidad de la enseñanza en escuelas que sirven a niños pobres: La crisis podría ser una oportunidad para reformar los sistemas de asignación de recursos para la educación para hacer que estos sean más eficientes y equitativos. Asimismo, las limitaciones que se han visto en la educación a distancia deberían de invitar a una reflexión sobre la mejor manera de usar la tecnología para fines educativos dentro y fuera del salón.

El cierre de escuelas y la crisis económica, causados por la pandemia, producirán una desaceleración de los logros educacionales de las últimas décadas.  Al mismo tiempo, generarán oportunidades para repensar nuestros sistemas educativos e impulsar reformas sistémicas que sentarán las bases avanzar en la eficiencia, calidad y equidad educacional en la región.

Fuentes: blogs.iadb.org, lavanguardia.com