Para muchos latinoamericanos que viven en ciudades, las tarjetas de crédito se han vuelto indispensables en su día a día, y es probable que en pocos años, la gran mayoría de la población tendrá acceso a ellas. Con la expansión de los servicios bancarios y las innovaciones tecnológicas, la brecha en acceso a servicios financieros se está cerrando rápidamente.

Con este avance, cada vez más personas tendrán la oportunidad de ahorrar de manera segura y acceder a recursos cuando lo necesitan para expandir un negocio o adquirir una casa. Pero también está el otro lado de la moneda: mucha gente utiliza estos instrumentos para comprar cosas que no necesitan con altas tasas de interés. No es inusual que las personas lleguen a su edad de retiro sin ahorros y con deudas que no pueden pagar.

«Muchos gobiernos y organizaciones están impulsando iniciativas de alfabetización financiera. Sin embargo, un análisis de múltiples programas alrededor del mundo señala que en muy pocas ocasiones son efectivos. Las razones incluyen una baja asistencia a las clases, poca participación y la dificultad de cambiar los hábitos financieros de los adultos».

En vista a este problema, algunos programas se están enfocando a enseñar finanzas personales a niños y jóvenes en las escuelas. La intuición detrás de esta estrategia es que al ser parte de su currículo escolar, tienen una audiencia cautiva, lo cual reduce los problemas de participación. Además, como los niños y jóvenes todavía están desarrollando hábitos, el aprendizaje en esta etapa podría significar cambios de comportamiento de largo plazo.

Fuente: iadb.org

En TICONGLE, un programa para que los jóvenes en situación de vulnerabilidad educativa-laboral cuenten con oportunidades para mejorar sus condiciones socioeconómicas a través de la formación, el empleo y emprendimiento; creemos en una educación integral con un fortalecimiento de la formación técnica (en las especializaciones entre las que el joven puede elegir) con distintas áreas como inglés, habilidades para la vida y educación financiera, este último enfocado a enseñarles a ahorrar, evitar endeudamientos innecesarios y mantener un registro de sus ingresos y egresos.

Resulta igual de importante alfabetizar en tecnologías como en estas áreas complementarias del programa. Con el componente de empleabilidad pretendemos que los jóvenes tengan la oportunidad de generar trabajo independiente e ingresos personales que les ayuden a cumplir sus metas y para ello, la disciplina en el área financiera es indispensable.

Para mayor información sobre TICONGLE, visita: www.ticongle.sv

o puedes contactarnos al correo: ticongle@conexion.sv

 

 

Seminario online: ¿cuál es el impacto de enseñar educación financiera en la escuela?