La industria de los videojuegos necesita de personas con diferentes niveles de formación multidisciplinarios, que van desde las áreas de programación hasta las de diseño, música, arquitectura, literatura, entre otros campos del conocimiento.

CONEXION El Salvador y la Secretaría de Innovación de la Presidencia de la República están consciente de la demanda de capital humano para la industria de las nuevas tecnologías y es por ello que le apuestan a los bootcamps en áreas novedosas de tecnologías digitales a través del programa TICONGLE.

La presencia del país en temas de desarrollo de software es muy baja, pero no nula. CONEXION ve en esto una oportunidad para destacar a nivel nacional e internacional por medio de la capacitación a jóvenes con vulnerabilidad educativa-laboral, incorporándolos al mundo laboral y de emprendedurismo de una industria escasa de salvadoreños, especialmente de mujeres donde solo un 17% son creadoras.

Existen personas que le restan importancia a aquellos que se divierten mediante los videojuegos. Muchos tienen la mentalidad que este pasatiempo puede desencadenar alguna adicción o generar desinterés sobre las prioridades de los gamers. Sin embargo, la industria de los videojuegos ha tomado tanta importancia que hoy en día genera 3 veces las ganancias que generan las películas de Hollywood, el mercado es sumamente grande y en crecimiento.

Proyectos como Guana Racing un juego de carreas 2D en el que participas con personajes de la mitología nacional como la Siguanaba y el Cipitío, y corres en pistas de lugares icónicos del país como la Carretera de los Chorros, El Salvador del Mundo, entre otros, fue creado por la desarrolladora de videojuegos Tunal Games que surgió del Bootcamp TICONGLE.

“Mi mayor meta es lograr desempeñarme en mi carrera como desarrollador de videojuegos profesional, crear juegos que tengan la marca, el sello de El Salvador, dar a conocer a El Salvador como una potencia de videojuegos a nivel mundial a través de mi trabajo” – Rudy Rivera, joven participante del Bootcamp TICONGLE.

Los jóvenes fueron distribuidos en equipos multidisciplinarios según sus perfiles y el área en la que querían aportar al proyecto, tomando en cuenta las necesidades del mismo, como diseño, programación e incluso marketing digital para impulsar el videojuego en distintas plataformas.

“Hace un mes me sentía muy mal porque había perdido mi trabajo, no podía seguir costeando la universidad y justo a los 3 días me llaman con la noticia de que había ganado una beca para el bootcamp de creación de videojuegos y a partir de ahí empezaron a abrirse muchas puertas” – Elizabeth Melara, participante del Bootcamp

Son 25 jóvenes que se especializaron en creación de videojuegos y fueron capacitados en temas como diseño y animación de personajes, programación de videojuegos y musicalización de videojuegos gracias a la Secretaría de Innovación y CONEXION.