Tener una mala conexión a Internet ocasiona estrés, improductividad y frustración. En muchos casos hay objetos y materiales en tu casa que empeoran la conexión WiFi y la hacen más lenta.

Algunos de los materiales, electrodomésticos, muebles y objetos que conforman tu hogar son los peores enemigos de tu WiFi: por su culpa la conexión puede empeorar, dificultar la propagación de la señal y enlentecer la conexión a Internet.

8 cosas que debilitan la señal WiFi

  • Superficies o muebles metálicos: El metal es un conductor, lo que significa que absorbe electricidad. Puesto que el WiFi libera ondas electromagnéticas, cualquier superficie u objeto de metal que exista en tu hogar evitará que las ondas se propaguen. Por tanto, es recomendable que el enrutador esté lejos del metal. 
  • Muros y paredes de piedra y ladrillo: Entre los materiales más comunes que impiden una conexión estable y fuerte a Internet se encuentran el mármol, el cemento, el concreto, el yeso y el ladrillo. Esto explica por qué en los dúplex o casas de varios pisos, las personas generalmente experimentan una conexión a Internet muy débil en alguno de ellos. Para solucionar este problema, el router debe situarse en un área abierta y lejos de las paredes. El siguiente gráfico señala cuáles son algunas de las peores barreras para el WiFi tras una medición de la pérdida de señal.

Fuente | Eyenetworks

  • Espejos: El espejo también refleja la señal emitida por el enrutador, actuando como una especie de escudo que propicia que la conexión a la red rebote. No pongas espejos cerca del router, o tu WiFi se volverá más lento e inestable.
  • Lavavajillas y lavadoras: Como regla general, los aparatos eléctricos que tienen tuberías que hacen circular el agua no son muy amigables con la señal WiFi. El agua puede retener parte de la energía de las ondas inalámbricas, lo que afecta negativamente la calidad de la conexión a Internet.
  • Luces de Navidad: En la época navideña, una alegre casa poblada de luce también puede ser sinónimo de una señal WiFi pobre. Estas contienen chips brillantes que generan un campo magnético que interactúa con las ondas eléctricas emitidas por su enrutador, que debe estar lejos de ellas.
  • Monitores para bebés: Estos monitores generan una interferencia de 2.4 GHz, lo mismo que la WiFi. Cuando 2 o más dispositivos transmiten la misma frecuencia, usan aire para enviar sus datos en lugar de transmitir ondas, como en el caso de una conexión inalámbrica. Aunque los monitores para bebés generalmente requieren una conexión a una red para funcionar correctamente, evita ponerlos cerca del router.
  • Drones: Estos aparatos aéreos no tripulados también operan a 2.4 GHz aunque no todos los modelos generan esa interferencia, sino que depende de la cantidad de energía que cada modelo necesita para funcionar.
  • Microondas: El microondas es otro dispositivo que tiene un espectro de frecuencia similar al utilizado por WiFi. Si tiene el router ubicado cerca de uno, levántalo a un lugar más alto que el nivel del microondas.

El lugar de tu casa que escoges para poner el router tiene una influencia enorme sobre la calidad y velocidad de tu conexión a Internet.

De forma ideal el enrutador debería estar colocado en el centro de la casa -pero a su vez cerca de los dispositivos que vas a usar, dependiendo de tus necesidades-, lejos de paredes y ventanas, en una posición preferiblemente alta, ya que expanden su señal hacia abajo, lejos de otros elementos electrónicos y separado del módem si es que también usas este tipo de conexión.

Los 5 peores lugares de tu casa para poner el enrutador

  • Dentro de la cocina: Jamás deberías ubicar tu router en esta estancia de la casa, o tu conexión a Internet podría ser lenta, frágil, inestable y problemática. En esta habitación hay numerosos electrodomésticos que pueden generar interferancias o ruido en la señal, especialmente el microondas. Además, los aparatos eléctricos que tienen tuberías que hacen circular el agua como el lavavajillas o la lavadora no son muy amigables con la señal WiFi, puesto que el agua puede retener parte de la energía de las ondas inalámbricas.
  • Armarios o cajones: Aunque es una costumbre muy extendida, posiblemente para evitar incordios o cables, no es nada recomendable “encerrar” tu router dentro de un cajón o armario, ya que la señal experimenta una merma notable. No olvides que los elementos metálicos y el cristal no son materiales amigos de una buena conexión, ya que hacen que la señal de Internet rebote.
  • Cerca de la ventana o en el exterior: Mejor en una posición central. Puede que tengas patio, terraza, jardín o balcón y desees tener una buena conexión WiFi en este lugar, pero la mejor forma de conseguirlo no es desde luego sacar el router afuera ni ponerlo cerca de ninguna ventana -el agua, los árboles o el sol pueden interferir negativamente en la conexión-. Para esto debes usar un repetidor y/o equipos especiales para el exterior.
  • Tapado o arrinconado: No tapes el router ni tampoco lo pongas en esquinas o rincones o empeorarás la conectividad. Los libros, y las telas puestos encima, los objetos agolpados alrededor o relegarlo a un rincón no te traerá más que problemas. En una zona céntrica repartirás mejor la cobertura. Y si es lo más alta posible, mucho mejor.
  • Al lado del teléfono inalámbrico: Si tienes una mesita para el teléfono, no pongas el enrutador allí -ni cerca, a ser posible-. Se trata de otros objetos que causan bastantes interferencias en la señal. En general, no lo pongas cerca de otros dispositivos eléctricos. Y en Navidad, aléjalo de las luces ya que su campo magnético interactúa con las ondas eléctricas.